DETRÁS DE LOS SÍMBOLOS DE SIEMPRE

  • Publicado el 15th septiembre 2014,
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DETRÁS DE LOS SÍMBOLOS DE SIEMPRE

El diseñador gráfico Alberte Permuy lleva 25 años trabajando en Compostela; es el autor de algunos de los logotipos más significativos de las instituciones de la ciudad.

Reportaje, Ángel Paniagua

La Xunta de Galicia, el Concello de Santiago de Compostela, el Auditorio, el

Xacobeo, el Hospital Clínico… Están en la cabeza de cualquier compostelano.

Pero antes que en ninguna, estuvieron en la de Alberte Permuy, curtido

diseñador gráfico y creador de imagen corporativa. Es el responsable de

buena parte de los logotipos de las instituciones más vinculadas a la capital.

¿Por qué ese punto tan institucional centra su trabajo? «É un deseño social,

sempre me interesou». Y recuerda: cuando era pequeño, el diseñador de

Barallobre (Fene) ya hacía sus pinitos gráficos con una finalidad social. «Eran

carteis de manifestacións antifranquistas, boletíns de agrupacións culturais…

Máis tarde fixen algunha campaña de saúde. Conceptualmente é o mesmo»,

explica. Y añade: «Eu creo no deseño como medio para transformar a

sociedade».

Su estudio, Permuy Diseño, acaba decumplir quince años de vida que

recuerda en un libro donde recopila lamayoría de sus diseños.

De entre ellos recuerda varios, entre los que no falta

el del Ayuntamiento compostelano. Xerardo Estévez se sentaba en el sillón de

mando de Raxoi y Permuy aún no había creado la empresa. El Concello le

encomendó un cambio de cara. «Recordo que o tiven que facer a man, en

tamaño moi grande para logo comprimilo», cuenta. Y ese logotipo ha

aguantado desde 1988.

No fue el único símbolo significativo. Muchos años después (2002), la Xunta

de Galicia optó por cambiar la simbología institucional. Alberte Permuy fue el

encargado de tirar a la papelera aquella «X» enorme cuya barra se prolongaba

violentamente como la línea azul sobre fondo blanco que forma la bandera de

Galicia. Aquella «X» ochentera llevaba dieciséis años en el imaginario colectivo

y Permuy apostó por la sobriedad para sustituirla.

¿Y las empresas? ¿Entran o no entran? «Con elas tamén traballamos -explica-

, pero aínda hai que convencelas de que é un investimento. Cren que é

secundario, que se pode facer nunha imprenta, e é un erro», dice el

diseñador.

Permuy lleva años afincado en Compostela, pero estudió en Barcelona en los

setenta. Su labor también incluye el diseño de carteles. Es autor, por ejemplo,

de los anuncios de varias fiestas del Apóstol. También ha hecho campañas de

sanidad.

Cree que lo primero que se debe hacer en su trabajo es investigar: saber si el

cliente necesita una identidad corporativa, ver qué hay y qué se pretende

comunicar. Lo siguiente es hacer el proyecto, pero «debuxar é o menos

importante». Lo último, lo más difícil: «Hai que convencer o cliente».

Permuy